domingo, 25 de septiembre de 2016

El comunismo ¿fracaso económico?



Esto espero os interese como a mi...Me dedico a enseñar economía, en concreto estoy especializado en la historia económica y a menudo hablamos del comunismo y su fracaso en los múltiples casos en los que se ha aplicado.

Ahora bien ¿qué habría pasado si el comunismo se hubiese aplicado de partida en un país que ya era rico? Quiero decir, pensad que se aplicó en países que partían de un punto inicial nefasto, como es el caso de la URSS o China...¿Y si se hubiese aplicado en EEUU?


Verdaderamente todo ese conocimiento empírico que tenemos ¿es real? Quizás el tamaño muestral del que disponemos es muy escaso, quizás no se aplicó en el lugar y momento adecuado, de hecho no se aplicó en base a los requisitos que citaba Marx...

ahí lo dejo y esperamos con cariño vuestros comentarios

miércoles, 7 de septiembre de 2016

La opinión de Adam Smith sobre el comercio exterior

Nos preguntasteis exactamente esto....Siempre que nos hacéis consultas o peticiones nos ponemos manos a la obra así que...Usad los comentarios de abajo y pedid ¿De qué mas cosas queréis que hablemos?
Borja Montaño @BorjaMontano #CienciaEconomica




La opinión de Adam Smith sobre el comercio exterior:
No es el principal beneficio, y mucho menos el único que una nación saca del comercio externo la introducción de plata y de oro: dos son los principales que reciben de él las naciones que lo giran: sacar del país aquel sobrante del producto de sus tierras, y de su trabajo que no puede hallar despacho dentro; y traer en retorno lo que en la nación hace falta. Aquel comercio da valor a los sobrantes cambiándolos por otras cosas que se necesitan para mayores conveniencias.  Por él, lo limitado  del mercado doméstico no impide, como lo haría, la división más oportuna del trabajo, y que esta pueda llevar a su perfección las artes y las manufacturas, porque franqueando un mercado más amplio para toda aquella porción de producto del trabajo que exceda del consumo doméstico, anima a los operarios para perfeccionar y dar fomentos a las facultades o fuerzas productivas, de suerte que tome un incremento considerable el producto anual y, por consiguiente, la riqueza real y la prosperidad del país. En hacer estos servicios a todas las naciones se ocupa continuamente el comercio exterior, y todas ellas reciben de él notables beneficios (…)
Cuando de un país extranjero se nos puede surtir de una mercadería a precio más cómodo que al que nosotros podemos fabricarla, será mejor comprarla que hacerla, dando por ella parte del producto de nuestra propia industria, y dejando a ella emplearse en aquellos ramos en que saque ventaja al extranjero (…)
Es cierto que por medio de los reglamentos restrictivos contra el extranjero puede adquirirse y perfeccionarse una manufactura con mas prontitud que adoptando el sistema contrario, y que al cabo de cierto tiempo se fabricaría dentro del reino tan barata o más que en los extranjeros, pero aunque la industria doméstica puede conducirse de este modo por un canal particular más pronto que de la otra suerte, de modo ninguno se inferirá de aquí que la suma total de su industria común o de sus rentas en general se haya de aumentar con reglamentos semejantes. La industria general de la sociedad solo puede aumentarse a proporción del aumento de su capital, y este incremento solo puede verificarse con el ahorro gradual de sus rentas, o utilidades; así es que el efecto inmediato de aquellos reglamentos es disminuir en aquel artículo las rentas de la sociedad, y lo que disminuye estas rentas es imposible que aumente su capital ni más pronta ni mas seguramente que si se hubiese dejado a la industria obrar de su propio movimiento; luego mas ventajoso es a una sociedad dejar que los capitales y la industria abracen los empleos que busquen de su propio acuerdo y tendencia a impulsos de las circunstancias de los tiempos, que inclinarlos can reglamentos y restricciones hacia cierto ramo particular.
SMITH, A.: Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Libro IV (traducción de Josef Alonso Ortiz), Valladolid, 1794.

Brexit...¿Qué cambia si quieres viajar a Londres o en general a Reino Unido?

Londres  es una ciudad maravillosa ¿Quién lo pone en duda? ;)

Además de una ciudad de enorme riqueza económica es una de las ciudades que más turistas recibe al año.... Muchos os preguntaréis que futuro depara a los viajes a Reino Unido ¿si? Aquí os dejamos información.... No olvidéis que en la sección de comentarios podéis preguntarnos cualquier cosa o sugerirnos temas a tratar futuros:

Borja Montaño, @BorjaMontano #CienciaEconomica





Condiciones y requisitos para viajar a Londres después del 'brexit' del Reino Unido y su salida de la Unión Europea




El Reino Unido ha votado salirse de la Unión Europea y el turismo puede resentirse. Tras esta decisión, muchos viajeros desconocen las repercusiones del brexit y cómo nos afectará a partir de ahora para viajar al Reino Unido. En este artículo trataré de aclarar un poco la situación, si bien todavía es pronto para conocer todas las consecuencias efectivas del brexit para viajar a Londres.






Lo que pare­cía ser una remota e iló­gica posi­bi­li­dad, se ha aca­bado con­vir­tiendo en una reali­dad que se mate­ria­lizó el pasado 23 de junio: la mayo­ría de la pobla­ción del Reino Unido votó a favor de aban­do­nar la Unión Euro­pea. Ganó el bre­xit.
En medio de acu­sa­cio­nes, que por el momento sólo sir­ven para fomen­tar un clima más tenso y la divi­sión en elReino Unido (con jus­ti­fi­ca­cio­nes como que la culpa de que haya salido el bre­xit la tiene la gente mayor o los más pobres y sin estu­dios), real­mente nadie sabe lo que va a suce­der a par­tir de ahora.
Si bien el resul­tado del refe­rén­dum no es vin­cu­lante para el gobierno, más allá del com­pro­miso polí­tico que adqui­rió en su momento el ya ex pri­mer minis­tro David Came­ron, algu­nos ana­lis­tas polí­ti­cos hablan de una posi­ble pero com­pli­cada mar­cha atrás que ser­vi­ría para des­ha­cer el bre­xit. Sobre­todo cuando en estas pri­me­ras sema­nas, la ciu­da­da­nía ya está viviendo las nega­ti­vas con­se­cuen­cias de su deci­sión e, incluso, sin­tiendo cierto arre­pen­ti­mientoquie­nes vota­ron por el leave.
Brexit: las consecuencias.
A la inci­piente deba­cle eco­nó­mica, se une ahora lacri­sis polí­tica, que se ini­ció con la renun­cia de Came­ron y con­ti­núa con ladimi­sión de los dos prin­ci­pa­les líde­res a favor de aban­do­nar la Unión Euro­pea. Así, nos encon­tra­mos ante la para­doja de que los supues­tos ven­ce­do­res del refe­rén­dum, Nigel Farage y Boris John­son, han des­apa­re­cido de la pri­mera línea polí­tica. El país parece estar con un gobierno en pre­ca­rio pese a su nueva Pre­mierThe­resa May. Pero tam­bién con sus dos prin­ci­pa­les par­ti­dos polí­ti­cos, divi­di­dos y en busca de nue­vos lide­raz­gos. Da la sen­sa­ción de que ahora nadie quiere coger el toro por los cuer­nos e invo­car el artículo 50 del tra­tado de Lis­boa para comu­ni­car ofi­cial­mente su salida de la Unión.

El Tra­tado de Lis­boa prevé dos años de nego­cia­cio­nes para modi­fi­car, eli­mi­nar o reajus­tar los nume­ro­sos víncu­los lega­les, polí­ti­cos y comer­cia­les que exis­ten entre el Reino Unido (UK) y la Unión Euro­pea (UE).

Qué pasará con el Brexit

brexit reino unido que cambia para viajar a londres
Bre­xit Reino Unido. Por­ta­das de la prensa bri­tá­nica al día siguiente de cono­cerse los resul­ta­dos del refe­rén­dum por la per­ma­nen­cia del Reino Unido en la Unión Euro­pea. · three­fishs­lee­ping

¿Cómo afecta el brexit a los turistas?

En su dis­curso tras cono­cerse los resul­ta­dos del refe­rén­dum, el pri­mer minis­tro David Came­ron garan­tizó a los 1,2 millo­nes de ciu­da­da­nos del Reino Unido que viven en otros paí­ses de la UE y a los 3,3 millo­nes de euro­peos resi­den­tes en el Reino Unido que la situa­ción per­so­nal de cada uno, inclui­dos turis­tas y via­je­ros, no sufrirá nin­gún cam­bio inme­diato. Lo mismo fue con­fir­mado por los res­pon­sa­bles del Euros­tar y del aero­puerto de Heath­row el mismo día: los pro­ce­di­mien­tos de inmi­gra­ción y segu­ri­dad en sus ins­ta­la­cio­nes segui­rán siendo los mis­mos por el momento. El emba­ja­dor del Reino Unido en España,Simon Man­ley se expre­saba en los mis­mos tér­mi­nos, tran­qui­li­zando a espa­ño­les y bri­tá­ni­cos mediante una carta abierta publi­cada este fin de semana en el dia­rio El Mundo.

Sin embargo, a par­tir de los pró­xi­mos dos años, el Reino Unido podrá lle­gar a nue­vos acuer­dos bila­te­ra­les con paí­ses fuera de la Unión Euro­pea, comoArgen­tina o México, sobre la nece­si­dad o no de visado de entrada.

Consecuencias del brexit: la libra más barata

La buena noti­cia (para los no bri­tá­ni­cos) es que con la caída inme­diata de la libra frente al euro y al dólar, ocu­rrida nada más cono­cerse el resul­tado del refe­rén­dum, via­jar a los paí­ses del Reino Unido resul­tará más barato para los turis­tas. Es decir, no será tan cos­toso via­jar y gas­ta­rás menos dinero en Lon­dres.
cotización libra euro despues brexit
Caída de la libra des­pués del bre­xit. Grá­fico de coti­za­ción de la libra ester­lina frente al euro des­pués de cono­cerse el resul­tado del refe­rén­dum para el bre­xit. Con­tra­va­lor final a día 3 de julio 2016. · Bloom­berg

Por lo mismo, via­jar a Europa resul­tará ahora más caro para los bri­tá­ni­cos, lo que puede tener un impacto nega­tivo en paí­ses euro­peos que son des­tino prin­ci­pal para este mer­cado ya que el 76% del turismo inter­na­cio­nal bri­tá­nico es hacia cual­quier país de la UE. Enca­be­zando esta lista de des­ti­nos, en pri­mer lugar tene­mos a España, país donde muchos bri­tá­ni­cos tie­nen casas de vera­neo, seguido de Fran­ciaIta­liaPor­tu­gal y Gre­cia.
La coti­za­ción de la libra ester­lina ya ha alcan­zando su mínimo nivel his­tó­rico desde 1985. Sin embargo, los bri­tá­ni­cos son orgu­llo­sos pero no ton­tos. Pronto tra­ta­rán de darle la vuelta a la tor­ti­lla y supe­rar este bache para seguir siendo toda una poten­cia mun­dial, aun­que ahora fuera de Europa.

El turismo frente a la salida del Reino Unido de la UE

Una mala noti­cia para el turismo que aca­rrea el bre­xit es que las aero­lí­neas de bajo coste como la bri­tá­nica Easy­jet o la irlan­desa Rya­nair (cuyas accio­nes caye­ron inme­dia­ta­mente des­pués de cono­cerse los resul­ta­dos del refe­rén­dum, al igual que las de Ibe­ria) ten­drán que rene­go­ciar sus acuer­dos y con­ve­nios con los orga­nis­mos per­ti­nen­tes de la Unión Euro­pea. Obvia­mente, esto se tra­du­cirá en un aumento del pre­cio de los bille­tes de avión. Como con­se­cuen­cia del bre­xitEasy­jet incluso se está plan­teando tras­la­dar su sede a otro país de la euro­zona para seguir siendo una com­pa­ñía aérea euro­pea.
En resu­men, la situa­ción del Reino Unido des­pués del bre­xit es inciertay sólo el futuro lo acla­rará. Sin embargo, al menos durante dos años, nada cam­bia para los turis­tas. Todo seguirá igual.

Qué cambia para viajar a Londres tras el brexit del Reino Unido

Por el momento nada cambia.
No hay modi­fi­ca­cio­nes sus­tan­cia­les en nues­tra rela­ción con el Reino Unido. Tanto para los espa­ño­les que ya viven en el Reino Unido como para los millo­nes de turis­tas que visi­tan Lon­dres cada año, no se van a pro­du­cir cam­bios inmi­nen­tes de nin­gún tipo. Si eres nacio­nal de cual­quier otro país de la Unión Euro­pea, como Españapodrás seguir haciendo turismo en Lon­dres y tra­ba­jando en el Reino Unido. Todo con­ti­núa igual, como hasta ahora.
Para los no bri­tá­ni­cos resi­den­tes en Lon­dres o en cual­quier otra ciu­dad del Reino Unido, no se alte­ran los dere­chos ya adqui­ri­dos de los que dis­fru­tan, tanto para vivir, tra­ba­jar o estu­diar, y se podrá seguir via­jando en el Reino Unido a la Unión Euro­pea sin pasa­porte ni visa­dos, tal y como hasta el momento.
Tam­poco hay cam­bios inme­dia­tos para tra­ba­jar y com­prar en Lon­dres. El libre comer­cio se bene­fi­ciará de la posi­ble deva­lua­ción de la libra que nos avi­san los ana­lis­tas. Por el momento no hace falta sacar un per­miso de tra­bajo en UKni un visado de turista para via­jar a Lon­dres; tam­poco se dejará de tener acceso a la sani­dad pública con la tar­jeta sani­ta­ria euro­pea, sea en el Reino Unido o en cual­quier otro país de la UE.
Por tanto, todo se man­tiene igual, nada cam­bia y seguirá siendo así hasta que con­clu­yan las nego­cia­cio­nes sobre la salida bri­tá­nica de la Unión Euro­pea, lo que no ocu­rrirá hasta al menos den­tro de dos años.

Cómo viajar a Londres después del brexit

La situa­ción para via­jar al Reino Unido tras el bre­xit podría cam­biar de aquí a den­tro de dos años, aun­que aún es pronto para saber cómo afecta el bre­xita la hora de via­jar a Lon­dres.
Por el momento los requi­si­tos para via­jar a Lon­dres des­pués del bre­xit no han variado. Se man­tie­nen los mis­mos trá­mi­tes y docu­men­tos a pre­sen­tar a la lle­gada al Reino Unido.

Requisitos para viajar a Londres y Reino Unido:

El Reino Unido no per­te­nece al espa­cio Schen­gen, por lo que para entrar en el país hay que some­terse al con­trol fron­te­rizo. El espa­cio Schen­gen de libre cir­cu­la­ción está for­mado por 26 esta­dos, de los cua­les 4 no son miem­bros de la Unión Euro­pea. Para via­jar en entre ellos no es nece­sa­rio, salvo casos excep­cio­na­les, pasar con­trol fron­te­rizo alguno ni pre­sen­tar docu­men­tos de viaje.
mapa estados schengen
Paí­ses inte­gran­tes del espa­cio Schen­gen de libre cir­cu­la­ción euro­pea en junio de 2016
Docu­men­ta­ción y visa­dos que son nece­sa­rios ahora para entrar al Reino Unido:
  • Si eres ciu­da­dano de cual­quier país Schen­gen pue­des entrar al Reino Unido sin pasa­porte ni visado, al menos mien­tras sigan las nego­cia­cio­nes del bre­xit. Una vez se con­sume la salida del Reino Unido de Europa, la nor­ma­tiva de entrada al país pro­ba­ble­mente cam­biará.
  • Se puede seguir via­jando a Lon­dres sólo con el DNI. Si eres nacio­nal de cual­quier país del espa­cio Schen­gen sólo es nece­sa­rio el docu­mento nacio­nal de iden­ti­dad o DNI de tu país para via­jar a Lon­dres, aun­que tam­bién se puede lle­var el pasa­porte y usarlo indis­tin­ta­mente. Los meno­res de edad via­jando solos debe­rán poseer pasa­porte para via­jar al Reino Unido, o bien su pro­pio DNI espa­ñol junto con una auto­ri­za­ción paterna expe­dida en una comi­sa­ría, puesto de la Guar­dia Civil, juz­gado, nota­ría o ayun­ta­miento. Dicho docu­mento deberá estar tra­du­cido al inglés y es reco­men­da­ble que esté visado por una ofi­cina con­su­lar bri­tá­nica en España.
  • Si tu país no per­te­nece a la Unión Euro­pea. Para poder entrar al Reino Unido nece­si­tas tener un pasa­porte no cadu­cado que siga teniendo vali­dez, al menos, seis meses des­pués de tu lle­gada a Lon­dres. Nor­mal­mente, si vas de turismo no suele ser nece­sa­rio visado, aun­que esto depende de acuer­dos bila­te­ra­les. Con­sulta las con­di­cio­nes de entrada al Reino Unido que apli­can con tu país.
  • Via­jar con tar­jeta de resi­den­cia o NIE. Si vives en cual­quier país Schen­gen pero no has adqui­rido la nacio­na­li­dad, nece­si­ta­rás el pasa­porte de tu país de ori­gen y se apli­can las nor­mas de inmi­gra­ción de acuerdo a tu nacio­na­li­dad. En nin­gún caso se puede via­jar con una tar­jeta de resi­den­cia emi­tida por cual­quier país de los que for­man la Unión Euro­pea, ya que este docu­mento no te otorga dere­cho alguno de ciu­da­da­nía y no sirve como un DNI nor­mal con el que pue­das via­jar a Lon­dres. De esta forma, para poder via­jar a Lon­dres con tu tar­jeta de resi­den­cia o NIE, antes debes obte­ner un visado (con­sulta aquí si es nece­sa­rio) y tener en vigor el pasa­porte de tu país. Ver apar­tado Si tu país no per­te­nece a la Unión Euro­pea.
  • Des­pla­za­mien­tos den­tro del Reino Unido. Si te encuen­tras en cual­quier otro país de los que con­forma el Reino Unido (Esco­cia, Gales, Ingla­te­rra o Irlanda del Norte), al for­mar parte de una zona común, no es nece­sa­rio pasar por nin­gún con­trol fron­te­rizo den­tro de las UK Bor­ders (fron­te­ras del Reino Unido). De esta forma podrás via­jar libre­mente a o desde Lon­dresy cual­quiera de estos paí­ses. Para via­jar a la Repú­blica de Irlanda o aDublín, su capi­tal, hay que mos­trar el DNI o pasa­porte. Al igual que el Reino Unido, Irlanda no per­te­nece al espa­cio Schen­gen aun­que forme parte de la Unión Euro­pea.
Asistencia sanitaria en Londres.
La tar­jeta sani­ta­ria euro­pea sigue siendo admi­tida en los ser­vi­cios médi­cos públi­cos del Reino Unido depen­dien­tes del sis­tema nacio­nal de salud (NHS, por sus siglas en inglés) hasta tanto no se pro­duzca el aban­dono efec­tivo de la UE por parte del país o se fir­men nue­vos tra­ta­dos.
Tarifas europeas de roaming.
Por el momento se man­tie­nen los acuer­dos deiti­ne­ran­cia en tele­fo­nía móvil e inter­net. Los ope­ra­do­res tele­fó­ni­cos con­fir­man que man­tie­nen sus tari­fas de roa­ming con los máxi­mos esta­ble­ci­dos recien­te­mente por la Unión Euro­pea. Voda­fone man­tiene su polí­tica comer­cial con la que eli­mina los car­gos de roa­ming en Europa (inclu­yendo Reino Unido) para todas sus tari­fas.

Visados para viajar a Londres tras el brexit

Si eres ciu­da­dano de un país del espa­cio Schen­gen, no nece­si­tas visado para via­jar al Reino Unido, ya sea para hacer turismo, visi­tar a fami­lia­res o ami­gos, o bien por moti­vos de tra­bajo o de estu­dios. Sin embargo, esto puede cam­biar cuando con­clu­yan las nego­cia­cio­nes entre Lon­dres y Bru­se­las tras el deseo del Reino Unido de salir de la Unión Euro­pea. Esto aún lle­vará algu­nos años, por lo que no se espera un cam­bio inme­diato en las con­di­cio­nes y requi­si­tos de entrada al Reino Unido.
Los ciu­da­da­nos de esta­dos no miem­bros de la Unión Euro­pea por lo gene­ralno nece­si­tan visado si sólo via­jan a Lon­dres por turismo de vaca­cio­nes con una esta­día infe­rior a seis meses. Pasa­dos estos seis meses, para con­ti­nuar en el Reino Unido puede ser nece­sa­rio un visado. En cam­bio, si el viaje a Lon­dres es por tra­bajo o estu­dios, siem­pre se nece­sita visado.

Visados e inmigración en el Reino Unido

Con­sulta todos los deta­lles acerca de la polí­tica migra­to­ria del Reino Unido, requi­si­tos de entrada, docu­men­ta­ción y visa­dos para via­jar a Lon­dres en esta página ofi­cial del gobierno bri­tá­nico (en inglés).

miércoles, 31 de agosto de 2016

La mujer más tacaña de la historia

Borja Montaño, @BorjaMontano #CienciaEconomica


Nos interesa saber de vuestra opinión, y responder vuestras dudas. Uno de nuestros seguidores nos preguntaba por la tacañez y la avaricia. ¿De qué os gustaría que hablásemos? Dejadnos comentarios dicho esto....

Esta es Hetty Green, la mujer mas tacaña del mundo para muchos. ¿ya conocían a este interesante personaje?

La mujer mas tacania de la historia
Si usted heredara una gran fortuna, ¿qué haría con ella? Algunos gastarían el dinero en autos, mansiones, viajes. Seguramente el lujo y la comodidad harían parte de su vida.
Pues bien, a Hetty Green lo único que le importó en su vida fue conseguir la mayor cantidad de dinero, aun a costa de privarse de cualquier comodidad.
Hetty Green, conocida como “La bruja de Wall Street”, fue considerada según la revista Guinness Records como la mujer más tacaña del mundo debido a su peculiar manera de vivir. A pesar de que tenía todo el dinero, Hetty prefería no gastarlo.
Sus ropas eran casi de mendigo ya que no lo cambiaba hasta que, literalmente, se caía de viejo, comía en lugares de beneficencia y vivía en una pensión a las afueras de Manhattan.
Su trabajo la llevaba a hacer negocios con los hombres más ricos y poderosos que veían en ella a una mujer implacable, que no le temblaba la mano para cobrar a sus deudores y hacer pagar hasta el último centavo a costa de lo que fuera. El dinero era su vida.
Su tacañería fue tal que cuando uno de sus hijos sufrió un accidente en su rodilla  decidió no llevarlo al médico sino atenderlo ella misma. El resultado: se gangrenó la pierna y hubo que cortarla.
La avaricia acompañó a Hetty Green hasta los últimos días de su vida. Al verse enferma, no permitió ser tratada por enfermeras pagas, por lo que su hijo hizo que estas se vistieran con ropas comunes.
Murió a los 81 años de edad tras sufrir una apoplejía.

viernes, 19 de agosto de 2016

Fisiocracia y liberalismo económico en el siglo XVIII

¿Recordáis aquello de que todos podéis participar en esta página? ;) 

Muchas gracias Eduardo por este artículo, esperamos nuevas participaciones tuyas, un abrazo. Borja Montaño, @BorjaMontano



Fisiocracia y liberalismo económico en el siglo XVIII










En el siglo XVIII surgieron dos doctrinas económicas que criticaron la teoría económica mercantilista, tanto sobre el origen de la riqueza, como, especialmente, en relación con las políticas de intervención económica por parte del Estado, la fisiocracia y el liberalismo económico.

La primera escuela crítica e innovadora fue la de la fisiocracia francesa. Los dos autores más importantes de la misma fueron Quesnay y Turgot. Para la fisiocracia la riqueza procedía de la naturaleza y más concretamente de la tierra. La economía tendría unas leyes naturales en las que los Estados no deberían interferir. Así pues, la mejor política económica sería la de no poner trabas al libre desarrollo económico y al ejercicio de la propiedad privada. El lema que posteriormente recogería el librecambismo sería: “laissez faire, laissez passer, le monde va de lui-même” (“dejad hacer, dejar pasar, el mundo fluye por sí solo”).

Los fisiócratas proponían reformas fiscales, con impuestos que recayesen sobre la propiedad agraria, dado que allí es donde, según su pensamiento, se originaba la riqueza y, por lo tanto, sobre los estamentos privilegiados, y reformas económicas que fueran eliminando todo lo que impidiese la libre circulación de mercancías, como aduanas o derechos de paso, y la industria libre, eliminando los gremios.

En Gran Bretaña se configura el llamado liberalismo económico clásico, cuyo fundador fue Adam Smith. Su obra más importante es el Ensayo sobre la naturaleza y las causas de la riqueza de las naciones (1776). El propósito del autor, como el que había animado a mercantilistas y fisiócratas, era descubrir el procedimiento de enriquecer al Estado, como demuestra el título de su obra principal. Pero Smith considera que es condición previa para que se de este enriquecimiento de las naciones que se enriquezcan los individuos: “Cuando uno trabaja para sí mismo sirve a la sociedad con más eficacia que si trabaja para el interés social”. Este es el meollo de su teoría: la armonía entre el interés particular y el general.

Adam Smith defenderá la libertad económica. La intervención del Estado en la economía sería inútil y perjudicial, según había defendido los mercantilistas. El orden económico se establecería por sí mismo, por el libre juego de la oferta y de la demanda. El interés del que produce (oferta) terminaría satisfaciendo al que consume (demanda), y éste al que produce por el hecho de consumir. Cuando un producto o servicio es solicitado sube el precio y esto favorece que se elabore, con lo que todo ofertante es retribuido según la importancia del bien o servicio que presta. Así pues, ni trabas al libre comercio (librecambio) ni al enriquecimiento industrial a costa del trabajo ajeno (capitalismo).

Otro de los puntos fundamentales de la teoría de Adam Smith fue el del valor y la riqueza. Si para los mercantilistas la riqueza procedía de la acumulación de metales preciosos y para los fisiócratas de la naturaleza o la tierra (agricultura), ahora el liberalismo económico preconizaba que procedería del trabajo.

El liberalismo económico introduce en la Historia el concepto de progreso económico, que Smith identifica con la acumulación de fondos o riquezas. El ahorro se convierte en la base del crecimiento. Lo que se ahorra no se consume, se invierte.

El liberalismo económico formuló, por tanto, unas profundas críticas a la economía del Antiguo Régimen por la intervención del Estado en la economía, las trabas al comercio (aduanas, aranceles) y al ejercicio de la industria (gremios), así como por la falta de la libre disposición de la propiedad privada de la tierra (amortización). Pero, además, se atacaba a la sociedad estamental al presentar a los estamentos privilegiados como parasitarios porque nada producían y porque impedían, con sus privilegios, la libertad y el desarrollo económico.

lunes, 8 de agosto de 2016

Los 9 temores económicos que podría materializar el Brexit



¿Cómo estáis familia? Como Sabéis el Reino Unido ha puesto en marcha su salida de la Unión Europea, y oye....¿qué pasará? Aquí os dejamos un análisis, me encantaría comentarlo contigo, con cada uno de vosotros, así que podéis dejar comentarios o lo podemos twitear #CienciaEconomica, @BorjaMontano Borja Montaño.... ;)


El primer ministro David Cameron repasó en cada acto las desgracias que afectarían a su país: subidas de impuestos, recortes, depreciación de la libra, aranceles, huida de empresas, más inflación... una lista que como una carraca, constante, repitieron los líderes del Remain (quedarse) en los días previos al referéndum junto  la mayoría de las empresas multinacionales y organismos como el FMI, OCDE y el G7. Los partidarios del Leave (salir) creen que abandonar la UE liberaría económicamente al país, uno de los mayores aportadores de presupuesto de la UE. Todos los analistas consultados por 20minutos coincidían sin embargo en que el coste de la salida supera a los potenciales beneficios y que lo óptimo es que siga en la UE para no poder en riesgo de forma innecesaria la estabilidad del país. Pero discrepan de que sea el "desastre" que plantean los organismos oficiales. Y coinciden en que los peores efectos solo se sufrirán a corto plazo y que dependerán del modelo comercial que se negocie. "A  largo plazo Reino Unido seguirá siendo un socio comercial privilegiado con la UE", prevé Javier Flores, director del departamento de análisis de Asinver. "Las noticias alarmantes se normalizan con el tiempo; Reino Unido, no deja de ser un país más y las inversiones allí no se modificarán mucho si no cambian las condiciones comerciales", añade Guillermo García-Plata, secretario de Acocex.

Los 9 temores económicos que podría materializar el Brexit

1. Volatilidad en los mercados financieros. "Es el principal efecto a corto plazo", apunta Javier Flores, de Asinver. "A los inversores les falta referencias y muestran su incertidumbre con bandazos porque no saben a qué atenerse". Reino Unido se enfrenta al riesgo de que los inversores se retiren de las islas para acudir a mercados más seguros. De hecho es lo que ocurre ahora, antes incluso de la votación: en los últimos 12 meses hasta 48.000 millones depositados en fondos británicos han salido en una operación de reajuste de carteras por parte de los fondos para evitar pérdidas a sus clientes. Y esto, según David Cameron, no solo afecta ya a los inversores, sino que también "socava las pensiones" por las pérdidas que pueden sufrir los fondos privados de jubilación.

2. Nuevo escenario comercial. El futuro comercial de Reino Unido dependerá del modelo de relación que establezca con la UE tras el Brexit. Podría ser parcial; es decir, que los británicos entren en la Asociación Europea de Libre Comercio en la que ya se encuentran Noruega, Suiza o Islandia. "Es claramente la que más beneficiaría al Reino Unido porque les daría estabilidad económica, aunque tendría que seguir contribuyendo económicamente al proyecto europeo y permitir la libre circulación de personas y mercancías", argumenta Salvador Llaudes, investigador del Real Instituto Elcano. Un escenario que defiende el ministro de Justicia Michael Gove (partidario del Brexit) pero al que se niegan los partidarios del Leave, que reclaman "más soberanía para comerciar y controlar las fronteras".

 3. Aranceles con la UE. "Dejar la UE incrementaría las tarifas sobre exportaciones e importaciones", asegura el director general de la OMC, Roberto Azevedo. El coste de la vida para los británicos, de este modo, subirá porque mientras que apenas el 6,6% de las exportaciones comunitarias se dirigen a las islas, hasta un 51,4% de las ventas británicas se dirigen al continente. Imponer una barrera, tendría un claro perdedor. "Reino Unido perdería con estos aranceles la ventaja que le supondría tener productos más económicos por una depreciación de su moneda", explica Guillermo Rivas-Plata. "La imposición de tasas haría menos interesantes sus productos que puedan comprarse sin ellas a otros países y además se retrasarían las entregas porque la mercancía debería pasar por la inspección de las aduanas".

 4. Depreciación de la libra. Es la madre de todos los temores. En la cotización de una divisa influye el crecimiento de un país, sus flujos comerciales y su política monetaria. Y si estos factores retroceden, Reino Unido se vería obligado a depreciar la libra para recuperar competitividad. "Podría bajar de forma brusca", advirtió recientemente el gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney. Esa nueva depreciación —el mercado la ha ido anticipando hasta devaluarla un 6%— sería como un meteorito que cae en la economía británica pero expande ondas en el resto de países.

5. Recesión en Reino Unido. Un tiro en el pie, según el Gobierno británico, que lo califica de "recesión de fabricación propia". Los cálculos de sus economistas estiman que caería un 3,6% y hasta un 6% si también abandona el mercado común y se rige solo por las normas mundiales del comercio. Además, alertan de que se perderán 820.000 empleos y según la OCDE cada familia británica perderá unos 3.000 euros cada año.

6. Huida de empresas. "El escenario de salida no beneficia en absoluto a los inversores en el Reino Unido. Si las empresas que eligieron la City para operar en Europa se quedan fuera de ese mercado, igual se plantean salir", explica Salvador Llaudes, sobre un país que alberga el mercado financiero más importante a nivel mundial. Dos de ellas, JP Morgan y HSBC, ya han anunciado que mudarían buena parte de sus plantillas a territorio continental. Un icono de la automoción británica, Rolls Royce, ha paralizado sus inversiones hasta conocer el resultado del referéndum. Y según un estudio de Ipsos Mori, hasta el 78% de las empresas internacionales consideran que el Brexit perjudicaría sus negocios. El FMI no tiene dudas: considera que la City quedaría "erosionada" y la gestora BlackRock le pone cifras: se perderían 110.000 empleos en este hub financiero.

7. Subida de tipos... y riesgo inmobiliario. Si el riesgo del Brexit ahuyenta a los inversores, la deuda pública británica empezaría a tener problemas para encontrar compradores. La respuesta para atraerlo consistiría en subir la recompensa que da el Estado a quien comprar sus bonos: es decir, subir los tipos de interés. "Los mercados de deuda pública no dejan de ser una competencia entre países y si el inversor observa riesgo, pedirá un interés mayor", explica Javier Flores. Los tipos mayores implicarían un crecimiento de la prima de riesgo y una desconfianza hacia el país que, según este analista, se trasladaría al rating de sus empresas, a las que les costaría más financiarse. David Cameron alerta además de que una subida de tipos encarecería las hipotecas de sus ciudadanos, con el posible riesgo de impagos. "Reino Unido es el principal destino mundial en inversión inmobiliaria y su pinchazo sería una de las graves consecuencias del Brexit... y arrastraría a otras capitales del mundo", dice Flores. El Gobierno británico ya advierte de que el Brexit haría caer un 18% el valor de las propiedades inmobiliarias.

8. Menos presupuesto (y menos peso) para la UE. Desde su entrada en el club económico comunitario en los años 70, Reino Unido es una de las economías que más dinero aporta al proyecto. Sus fondos representan un 6% de los pagos a la UE (casi 7.000 millones) y es el segundo país que más fondos recibe (casi 3.000 millones). Evidentemente, su salida disminuiría el presupuesto de la UE, a no ser que optase por un modelo como el de Noruega, que pese a no pertenecer a la UE sí aporta dinero al proyecto comunitario. Un sistema difícil de vender a la población si acaba votando por el Brexit, que precisamente surge por las protestas de buena parte de la población por las ayudas dedicadas a personas extranjeras en su país. Además la UE, el mayor bloque comercial del mundo, perdería peso si a sus 14 billones de euros de PIB anual se le 'borran' los 3,6 que aporta Reino Unido.

9. Recortes y subidas de impuestos. Es uno de los temores que azuza Cameron entre sus ciudadanos. Que el supuesto ahorro por salir de la UE, no se compense por los servicios que se financian ahora desde Bruselas o por el aumento de los pagos de la deuda si aumentan los intereses de la deuda pública. Eso, sin contar el cheque británico, el reembolso que Margaret Thatcher negoció a favor de su país en los años 80. Según dijo la semana pasada el ministro de Economía, George Osborne, las consecuencias recesivas del Brexit obligarían a cuadrar 39.000 millones de euros a través de un "presupuesto de emergencia" que implicaría recortes (especialmente en Sanidad, Educación, Transporte y Defensa) y una subida de dos puntos del impuesto sobre la renta. Hasta 57 diputados del partido conservador rechazan estas medidas y acusan a Osborne de un "flagrante intento" de asustar a los "mercados". Los partidarios del Leave aseguran además que con el dinero enviado a Bruselas —según ellos, 20.000 millones— se financiarían hospitales y escuelas.

10. Posible arrastre a una crisis económica global. Con un PIB superior a 3,6 billones de euros, cualquier ruptura del statu quo comercial de Reino Unido puede provocar una turbulencia en la economía mundial. De momento, la Reserva Federal estadounidense ha aplazado cualquier subida de tipos hasta conocer el resultado del referéndum porque un alza en estos momentos sería perjudicial si la economía global llegase a entrar en recesión. "El Brexit restaría algunos puntos a la economía global por una cuestión de depresión en el sentimiento de los inversores", dice Javier Flores, "Sobre todo afectaría a la economía de la UE, en recuperación en los últimos años", matiza el investigador del Real Instituto Elcano. ...

y los cinco arrastres que tendría en la economía española

1. El sector turístico, el principal perjudicado. "El 23% de nuestros clientes son británicos. Son nuestro mercado más importante tras los españoles, así que el Brexit evidentemente nos repercutiría", explica a 20minutos Antonio Aranda, gerente de la Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol, que teme un frenazo del turismo británico, el pilar de carga de este sector en España. El año pasado, uno de cada cuatro extranjeros que pasaron por nuestro país —15,5 de las 68 millones de visitas— tenía pasaporte del Reino Unido. Y elevaron un 10% su gasto hasta alcanzar los 14.057 millones: el 20,9% del total. Cameron pone cifra al encarecimiento que una depreciación de la libra tendría sobre sus turistas: 295 euros. Además, los 300.000 británicos (muchos de ellos jubilados) que residen en España tendrían menos interés en seguir en nuestro país si sus libras valen menos y, al dejar de ser comunitarios, no pueden acceder a los servicios sociales y sanitarios españoles.

2. Exposición de la empresas españolas... sobre todo la banca. El principal destino de la inversión española es Reino Unido —las empresas de nuestro país tienen allí inversiones por 48.000 millones— pero el Brexit podría dañar su posición de liderazgo. La salida británica de la UE dificultaría las transacciones comerciales y bajarían sus beneficios si la libra se deprecia. Los balances de compañías como Iberdrola —su segundo mayor mercado es el británico— o las constructoras con proyectos en las islas, se verían afectados. Pero la más perjudicada sería la banca que, según el Banco Internacional de Pagos, posee derechos de crédito allí por valor de 478.000 millones, solo por detrás de la estadounidense y alemana. Dos entidades estarían más afectadas que el resto:  Sabadell (dueño del TSB) y Santander, que recibe un 30% de su beneficio global desde el Reino Unido. La presidenta de la entidad, Ana Patricia Botín, ha explicado sin embargo que la entidad seguirá operando allí pase lo que pase en el referéndum.

3. Impacto en la balanza comercial con Reino Unido. Las islas son el cuarto mayor destino (7,3%) de los productos españoles. Vendimos por un valor de 18.231 millones y compramos por 12.584 millones. El saldo por lo tanto es de superávit comercial. Pero eso podría cambiar si se depreciase la libra. Nuestros productos se encarecerían para los británicos y los suyos se harían más asequibles para nosotros. "Es indiscutible que podría darse la vuelta a la balanza con Reino Unido, pero no afectaría gravemente a la balanza total de España y menos si se acuerda con la UE no establecer tasas de aduana", explica Guillermo Rivas-Plata. "El vendedor español que trabaja ahora con mercado de Reino Unido y cadenas [como Primark] ya establecidas en nuestro país, tendrían que reformular sus márgenes porque la imposición de aranceles repercutiría como nuevo coste en sus precios".

4. Complicaciones para la colonia española en Reino Unido. La colonia en Reino Unido supone un 14% de nuestros expatriados. Es la más numerosa. Pero podría frenarse si el Brexit se consuma y las islas se convierten en un mercado laboral tan ajeno como, por ejemplo, Estados Unidos. "Los jóvenes cualificados españoles que buscan allí su primera experiencia laboral buscarían otros mercados europeo sin trabas a la mano de obra", asegura Salvador Llaudes. ¿Y cómo afectaría a los que ya están? "Les complicaría la vida", apunta este investigador del Instituto Elcano; "podrían dejar de tener facilidad de acceso a la sanidad y al resto de servicios públicos".

5. Más aportaciones a Bruselas. La salida de Reino Unido implicaría un agujero en el presupuesto comunitario que obligaría a replantear las aportaciones de los Estados miembros. Pero no será un efecto inmediato. Las negociaciones de la nueva relación entre británicos y europeos se alargarán al menos hasta 2019 y habría que ver si se opta por el modelo noruego, que supondría para la UE seguir recibiendo fondos británicos. "Si el Leave sí fuera completo, a España le tocaría probablemente poner más dinero", cuenta Salvador Llaudes. Una aportación que el Círculo de Empresarios eleva a unos 906 millones de euros más al año.

domingo, 24 de julio de 2016

¿Qué es la Teoría de Juegos?

Sin duda un rama de gran interés en la economía y de la que siempre disfrutamos al trabajarla. Hoy os hablaremos de la teoría de juegos ¿listos? No olvidéis dejadnos vuestros comentarios, sois geniales y apreciamos muchísimo vuestra participación- Borja Montaño, @BorjaMontano #CienciaEconomica



La teoría de juegos es una rama de la economía que estudia las decisiones en las que para que un individuo tenga éxito tiene que tener en cuenta las decisiones tomadas por el resto de los agentes que intervienen en la situación. La teoría de juegos como estudio matemático no se ha utilizado exclusivamente en la economía, sino en la gestión, estrategia, psicología o incluso en biología.
En teoría de juegos no tenemos que preguntarnos qué vamos a hacer, tenemos que preguntarnos qué vamos a hacer teniendo en cuenta lo que pensamos que harán los demás, ellos actuarán pensando según crean que van a ser nuestras actuaciones. La teoría de juegos ha sido utilizada en muchas decisiones empresariales, económicas, políticas o incluso para ganar jugando al póker. La teoría de juegos es nuestro Concepto de esta semana
Para representar gráficamente en teoría de juegos se suelen utilizar matrices (también conocidas como forma normal) y árboles de decisión como herramientas para comprender mejor los razonamientos que llevan a un punto u otro. Además los juegos se pueden resolver usando las matemáticas, aunque suelen ser bastante sofisticadas como para entrar en profundidad.

Historia

Aunque hubo trabajos anteriores la teoría de juegos empieza con un estudio de Antoine Augustin Cournot sobre un duopolio en el que se llega a una versión educida del equilibrio de Nash ya que se alcanza poco a poco el nivel de precios y producción adecuado. Más tarde se podría decir que el fundador de la teoría de juegos formalmente hablando fue el matemático John von Neuman, el mismo del proyecto Manhattan.
Desde entonces algunos economistas han sido galardonados con el Nobel de Economía por sus trabajos sobre el tema. Destaca Nash, conocido por la película “Una mente maravillosa” y porque es en el equilibrio de Nash dónde se basan muchas conclusiones que se han tomado sobre teoría de juegos aplicada a la vida real.

Equilibrio de Nash

El equilibrio de Nash se alcanza en una situación en la que ninguno de los jugadores (o agentes) de un juego en el que hay dos o más jugadores, todos conocen los equilibrios de los demás, quieren cambiar unilateralmente su decisión porque cambiarla supondría empeorar su condición. Cuando todos los jugadores han tomado una decisión y no pueden cambiarla sin empeorar su bienestar, se considera que se ha alcanzado un equilibrio de Nash.
El equilibrio de Nash puede no ser Pareto eficiente (es decir, puede haber una situación en la que todos los jugadores incrementen su bienestar sin perjudicar a los demás). No obstante, en ocasiones el equilibrio de Nash es la única alternativa dadas las reglas del juego a pesar de que exista un óptimo de Pareto.
El equilibrio de Nash se ha utilizado para regular situaciones de competencia entre empresas y diseñar subastas de adjudicaciones públicas. Una legislación que tenga en cuenta el equilibrio de Nash puede evitar oligopolios, por eso en la legislación antimonopolio se suele buscar formas de evitar que se pacten precios entre las partes implicadas.

El dilema del prisionero

Dilema del prisionero
El dilema del prisionero es el ejemplo más típico de teoría de juegos. Supongamos que detienen a dos personas por delitos menores que les costarían a cada una dos años de cárcel. La policía sabe que han cometido uno peor, pero necesitan pruebas, supongamos que una declaración de uno de los dos.
Si ambos delatan al otro por el delito mayor irán seis años a la cárcel. Si uno delata y el otro no, el delator irá un año por colaborar y el otro irá diez años por el delito. Teniendo en cuenta que los prisioneros no pueden comunicarse entre ellos (están en habitaciones separadas) ¿qué harán?
Supongamos que somos uno de los dos prisioneros, no sabemos que hará el otro por lo que el mejor de los casos es delatar al otro independientemente de lo que haga, ya que en ambas situaciones minimizamos los años de pena esperados en la cárcel. Si el otro nos delata iremos seis años en vez de diez y si no nos delata iremos uno en vez de dos.
Dado que el otro es igual de inteligente que nosotros, lo más probable es que llegue a la misma decisión. Al final lo que acaba pasando es que ambos acaban perdiendo seis años entre rejas, mientras que si hubieran cooperado hubieran sido sólo dos. La situación alcanzada es un equilibrio de Nash, porque ambas partes no pueden cambiar sin empeorar. Es decir, no se haya la mejor situación para las partes.